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Por Ricardo Zermeño González

En la era de la convergencia, parecería que todo lo que nos rodea está relacionado de alguna manera con la industria TIC. Sin embargo, tal afirmación sería simplista y ambigua. ¿Qué es entonces la industria de las TICs? ¿Cómo se segmenta? ¿De qué tamaño es? ¿Cuál es su relación con otras industrias?
En este artículo, el autor responde estas interrogantes y explica los elementos de esta compleja red de industrias convergentes
 
La industria de tecnologías de información y comunicaciones (TIC) es una compleja red de actividades económicas de alto dinamismo y valor agregado, cuyo tronco común es la industria electrónica. En el pasado, muchas de estas actividades estaban separadas, pero hoy están convergiendo, gracias a la introducción de la electrónica digital en los sistemas tecnológicos y a la interconexión mediante redes de conmutación de paquetes de datos, basadas en el protocolo Internet (IP).
Hace algunas décadas, por ejemplo, los equipos electromecánicos de telecomunicaciones tenían poco que ver con las computadoras. Pero cuando los equipos electromecánicos fueron reemplazados por electrónicos analógicos y estos por equipos electrónicos digitales, las diferencias entre el cómputo y las telecomunicaciones se fueron borrando. Hoy la voz transmite en forma de datos y las redes de telecomunicaciones son redes de computadoras; los grandes fabricantes de equipo de telecomunicaciones cada vez se dedican más al diseño de software y menos a la fabricación de equipo. 
Lo mismo a sucedido con los equipos de entretenimiento, de oficina, comerciales, médicos e industriales. Las televisiones y los equipos de sonido se entrelazan con Internet; esta unión propicia que las computadoras sean también televisiones y equipos de sonido.
Además han surgido nuevos dispositivos como los reproductores digitales portátiles (ejemplo: IPod) y las tabletas, que borran las fronteras tradicionales entre el entretenimiento y la computación. Asimismo, las máquinas de escribir, las fotocopiadoras, las cajas registradoras, los dispositivos médicos y los controladores industriales se han transformado en computadoras.
Sin temor a exagerar, tarde o temprano, todo dispositivo será total o parcialmente una computadora en red. En los ochentas, un buen amigo bromeaba diciendo que lo único que no sería digitalizado serían los sombreros de charro. Hoy parece que aún estos tienen el potencial de enlazarse a la red. Si tomamos en cuenta los circuitos integrados de señales de radiofrecuencia (RFID) que pueden insertarse en humanos o en cualquier artículo para ser identificado de forma
remota, podemos afirmar que no sólo los dispositivos sino todo puede ser parte de una computadora en red.
Y en efecto, parecería que todo lo que nos rodea tiene relación con las TIC: los aviones, los autos, las lavadoras, etc. Sin embargo, tal reflexión sería simplista y ambigua. El objetivo de este artículo es describir los diferentes elementos de esta compleja red de industrias convergentes. 
 
Industria electrónica: tronco común de diversas ramas

En síntesis, las ramas de equipo de cómputo, entretenimiento, comercial, oficina, médico, industrial y telecomunicaciones están ahora íntimamente relacionadas, ya que están constituidas por sistemas electrónicos digitales y se interconectan con redes de comunicación de paquetes con protocolo IP.
Todas estas actividades de fabricación de equipo tan diverso constituyen el último eslabón de la cadena de la industria electrónica.
Cada equipo, por diferente que sea, está constituido por sub-ensambles con características similares, principalmente los circuitos modulares, que constituyen la electrónica digital, las partes mecánicas como los gabinetes que los contienen, y por último, por otros sub-ensambles electromecánicos, como los arneses de cables y las fuentes de poder. 
Los circuitos modulares contienen componentes electrónicos interconectados por tarjetas de circuitos impresos. Estos componentes electrónicos son muy diversos, pero los más importantes son los circuitos integrados o "chips".
Los circuitos integrados más conocidos son los microprocesadores y las memorias, aunque también existe una gran variedad de otros circuitos integrados, algunos de ellos programables, que pueden contener el llamado embedded software que describiremos más adelante.
 
Segmentación de la industria TIC

La industria TIC es la convergencia no sólo de las ramas de equipos de cómputo y de telecomunicaciones, sino también de software, servicios TI, servicios de telecomunicaciones y consumibles. 
 
I. Equipos de cómputo

La categoría equipos de cómputo incluye desde los dispositivos personales como las PC, las tabletas y los teléfonos inteligentes, hasta los grandes servidores y los equipos periféricos.
Los periféricos pueden agruparse en dispositivos de entrada (teclados, ratones, scanners y todo tipo de sensores), de salida (monitores e impresoras) y de almacenamiento de datos (grabadoras de cintas y discos). Estos últimos utilizaran los llamados consumibles: cartuchos de tinta, tonners, discos magnéticos, discos compactos (CD) y chips portátiles de memoria con conexión estándar universal (USB).
Los equipos de telecomunicaciones son cada vez más computadoras con software especializado. En esta categoría están los equipos encargados de la conmutación de señales y equipos que llevan a cabo su transmisión.
Se incluyen desde dispositivos para redes de área local-que se emplean en casas y en organizaciones-, hasta los equipos que forman la red dorsal de los operadores de telecomunicaciones. 
 
II. Software

En el principio, el hardware y el software eran indivisibles. Las computadoras se programaban con un lenguaje del más bajo nivel o lenguaje de máquina (unos y ceros). Después surgieron los sistemas operativos y lenguajes de alto nivel (más parecidos al lenguaje humano) para automatizar y facilitar la tarea.
En los primeros años del cómputo, las aplicaciones estaban entrelazadas con los datos, pero luego surgieron los manejadores de bases de datos relacionales para agilizar la lectura y escritura de datos y ofrecer mayor versatilidad. Hoy en día, se cuenta con tres grandes divisiones para el software: sistemas operativos (por ejemplo, Linux, Unix, Windows), herramientas y lenguajes de desarrollo (por ejemplo, hojas de cálculo, manejadores de bases de datos, java y c++)
y por último aplicaciones (por ejemplo, contabilidad, nómina, ERPs).
En la actualidad, está emergiendo una nueva división del software que promete mucho: la lógica de las aplicaciones se empieza a diferenciar entre lógica de la aplicación y la lógica del negocio. La lógica del negocio puede ser entendida y modificada por los no especialistas para que las aplicaciones se reprogramen automáticamente, ofreciendo gran flexibilidad.
Los modelos de negicio para generar el software pueden distinguirse en cuatro grandes facetas; software como servicio a la medida, software como producto, software como servicio estándar por Internet y software dentro de un producto.
El software como servicio a la medida puede generarse en los departamentos internos de sistemas que tienen las organizaciones (algunos no consideran esta capacidad de desarrollo como parte de la oferta). También pueden diseñarse bajo contrato por un tercero (los desarrolladores de software a la medida o
fábricas de software).
De hecho, todo software surge como "proyecto a la medida", pero el que desarrollan los departamentos internos y las fábricas de software son aplicaciones, por lo general verticales o de uso específico. El software como producto surgió cuando los desarrolladores a la medida encontraron un mercado más grande para su software y lo lanzaron como producto. En los ochentas, a esta modalidad se le llamó paquetes de software (shrink-wrapped software). Existen paquetes para todo tipo de software, desde sistemas operativos hasta herramientas, lenguajes y aplicaciones. 
El software como servicio estándar remoto no es un concepto nuevo, pero tomó auge con Internet, con las nuevas herramientas de virtualización y con la disponibilidad y abaratamiento de la capacidad que ofrecen las redes de comunicaciones (la llamada banda ancha). El software como servicio estándar por Internet puede ofrecer la funcionalidad para todo tipo de software (sistemas operativos, herramientas, lenguajes y aplicaciones) y para dispositivos personales (PCs virtuales, por ejemplo), servidores y equipos de almacenamiento. Mediante el software estándar se puede tener acceso por Internet a todos los recursos de cómputo (lo que hoy se ha rebautizado como cómputo en la nube).
El software dentro de un producto (embedded software) generalmente se graba en circuitos integrados reprogramables. Se le emplea para automatizar sub-sistemas que forman parte de lavadoras, refrigeradores, automóviles, aviones y una gran multiplicidad de aparatos, y para facilitar la "comunicación" de estos con el usuario. 
 
III. Servicios TIC

Los diferentes servicios de TIC forman parte de un ciclo de planeación, integración, implantación, operación, soporte y mantenimiento. La planeación de los sistemas TIC por parte de los usuarios finales pueden ser asistida por servicios de consultoría, diseño, ingeniería, reingeniería de procesos de negocio
y capacitación. La integración y la implantación generalmente van juntas. La empresa que se contrate será la responsable de construir y poner en marcha 
un sistema TIC en un tiempo, configuración y presupuesto determinados. Es común que se integren equipos de cómputo y telecomunicaciones, así como software suministrados e implantados por uno o varios proveedores coordinados por el integrador líder-responsable.
Estos servicios incluyen todo tipo de sistemas y redes, así como la capacitación requerida para ponerlos en marcha. En este tipo de servicios se incluye el desarrollo e implantación de aplicaciones integradas para la planeación coorporativa (ERPs)-, pero no la integración de nuevos equipos (el software como servicio a la medida es parte de esta categoría).
La operación de los sistemas y las redes TIC descansa en los departamentos de sistemas y telecomunicaciones y/o en terceros que deben cumplir los niveles y calidad de servicio que requiera la organización. Desde su origen, casi todos los servicios de telecomunicaciones han sido prestados por terceros, llamados operadores o carriers. Estas empresas operan redes y sistemas propios para ofrecer servicios de telecomunicaciones tales como servicios telefónicos, fijos y mó-
viles, servicios de transmisión de datos e Internet, servicios de redes privadas virtuales y servicios de comunicaciones IP.
En contraste, los servicios de TI (asociados al cómputo) son suministrados por departamentos internos, aunque hay una tendencia creciente a que sean contratados a terceros bajo el esquema de outsourcing tradicional, servicios administrados y/o servicios estándar por Internet ("cómputo en la nube"): 
 
-Se le llama outsourcing tradicional al establecimiento de contratos multianuales de servicios a la medida, que se proveen utilizando los sistemas asignados a un solo cliente (no se comparte la info-estructura TIC entre varios clientes). Estos contratos suelen ser integrales o compuestos por muchos tipos de servicios (por ejemplo, cuando todos los sistemas y redes de una organización son operados por un tercero o outsourcer).
 
-Los servicios administrados son también contratos a la medida, pero el operador comparte total o parcialmente sus sistemas para darle servicio a varios clientes y su contratación puede ser baja demanda (pago por uso). Estos servicios son más específicos o modulares, ya que sólo incluyen un tipo de servivos (soluciones de impresión, por ejemplo).
 
-Los servicios estándar por internet ("cómputo en la nube") son pre-configurados, bajo demanda, y se prestan compartiendo los sistemas para servir a todos los clientes. Mediante el uso extensivo de software de virtualización, se puede aprovechar mejor la info-estructura TIC del operador. 
 
-Los servicios tercerizados asociados al cómputo que prestan las empresas tradicionales de TI incluye la administración de los equipo del usuario final, la operación de centros de datos y sus aplicaciones, y los servicios de monitoreo y gestión remota, incluyendo la seguridad. Los servicios administrados y los estándar por Internet ofrecen acceso modular a la funcionalidad de toda la info-estructura, de manera que pueden atender el almacenamiento de datos, los sistemas operativos, los lenguajes de desarrollo, o las aplicaciones y procesos de negocio.
En lo que respecta a los servicios de soporte a equipos y software, estos pueden suministrarse de manera remota (por vía telefónica o en línea) o en sitio. Sirven para apoyar a los usuarios a utilizar mejor los sistemas y/o a los responsables de estos a resolver problemas técnicos (estos servicios se organizan 
mediante mesas o centros de ayuda, con personal de varios niveles de especialidad).
Finalmente, los servicios de mantenimiento de equipos y software pueden proveerse también en forma remota o en sitio y se les emplea para predecir, prevenir y/o corregir problemas en la operación de los sistemas. 
 
Dimensionamiento de la industria en México

En las últimas décadas, los proveedores de equipo electrónico de marcas reconocidas han subcontratado a un puñado de empresas ensambladoras de equipo con presencia global (los llamados contract manufacturers); estos se encargan del ensamble final y el ensamble de circuitos modulares y muchos de ellos se ubican en Guadalajara, Jalisco ciudad que se a convertido en un aglomerado importante (cluster) de la industria electrónica. Por otro lado, Tijuana y Mexicali son también centros globales de ensamble de equipos de entretenimiento, sobre todo televisiones. En conjunto, la industria electrónica es una de las principales ramas explotadoras de México; sus dimensiones y diversificación son de talla mundial, aunque el valor agregado local es todavía muy pequeño.
Las empresas de desarrollo de software a la medida y de otros servicios TI también se han convertido en grandes exportadores en los últimos años. 
Aunque las cifras de exportaciones de estos servicios TI son difíciles de encontrar, nuestras estimaciones de las ventas de exportación de las empresas líderes son más de 1,300 millones de dólares y se han acelerado recientemente.
El mercado local de TIC también tiene una dimensión muy importante y su potencial de crecimiento es enorme; mientras que en 2009, el mercado TIC en México representó 3.9% del Producto Interno Bruto, para países como China la proporción fue de 7.1%. Sin embargo, para tener una idea completa del tamaño del mercado TIC local es necesario identificar en tamaño de los departamentos internos de TIC. En términos de empleo, por ejemplo, estos departamentos representaron 91% del personal especializado en TIC en México.



Paginas: 46-51
Fecha: agosto / septiembre 2011 
Fuente: Política digital 
 
 
 
 
 
Published in Revistas Digitales