Lunes, 09 Mayo 2016 23:02

¿Qué tan seguros son los juguetes inteligentes?

Los gadgets no son solo cosa de adultos, ahora los pequeños de la casa también quieren sus propios dispositivos de alta tecnología para jugar; sin embargo, estos regalos son una entrada fácil para los cibercriminales.

 

Figuras de acción que funcionan con una aplicación, wearables o accesorios conectados para manejar dispositivos móviles y consolas, así como monitores y muñecos que reproducen mensajes de voz son parte de la gama de juguetes ‘inteligentes’ que representan una amenaza potencial a la seguridad y privacidad de los niños.

La popularidad de los juguetes conectados o juguetes inteligentes comenzó en 2010, pero fue hasta un año después que este mercado se fortaleció y en 2015 alcanzó ingresos por ventas de 2,800 millones de dólares gracias a la temporada de compras como el Black Friday y Navidad.

En gran medida, el funcionamiento de estos artículos depende de un servicio de nube y una aplicación diseñada para dispositivos móviles o consolas de videojuegos. La estrategia sirve para capitalizar aún más estos productos en la gama de teléfonos inteligentes y tabletas, donde muchas veces las marcas tienen oportunidad de monetizar las descargas de estas apps.

La empresa de seguridad Norton by Symantec señala que los juguetes ‘inteligentes’ representan una gran oportunidad para el cibercrimen debido a que la infraestructura virtual y las aplicaciones son desarrolladas por terceros, quienes no siempre cumplen con los estándares de seguridad necesarios para resguardar la información que se almacena en sus plataformas conforme el artículo es utilizado por los niños.

Los expertos añaden que un débil nivel de seguridad por parte de los proveedores de hosting puede dar acceso a los piratas cibernéticos a una infinidad de información sensible, no solo sobre los pequeños de la casa, sino también acerca de los padres, quienes probablemente almacenan datos financieros en sus dispositivos móviles, incluso, consolas de videojuegos.

El robo de identidad es uno de los principales objetivos de delincuentes cibernéticos, pero el acceso ilegal a un teléfono o tablet también puede llevar a la descarga de virus informáticos o el cada vez más frecuente secuestro de dispositivos, también conocido como ransomware, donde un malware bloquea el dispositivo y pide un “rescate”, normalmente en boitcoins, para liberar el equipo.

El reporte de ciberseguridad 2015 de Norton afirma que durante el año pasado más de la mitad de los padres encuestados en los 17 países evaluados para esta investigación, incluido México, aceptó que al menos uno de sus hijos había sido víctima de un ataque cibernético. La descarga de un virus encabeza esta lista de amenazas con 20%, seguido del phishing y el hackeo de redes sociales con 10% cada una.

Ante este panorama, ¿Cómo proteger a los pequeños?

Norton destaca algunos consejos para que los padres puedan proteger a sus hijos de ser víctimas de los peligros de los juguetes inteligentes.

La importancia de investigar al vendedor del juguete. Una manera de prevenir es revisar la información acerca del artículo y lo que el proveedor hace en materia de protección de datos. Asegúrese de comprar gadgets de marcas con cierta reputación.

Un paquete de seguridad para dispositivos móviles. Actualmente existen diversas opciones confiables para mantener protegidos los gadgets.

Protege la red de internet. Cambie la contraseña de fabrica por una más robusta, además cambie la configuración de seguridad.

Enseña a tus hijos cultura digital. Otra parte importante de la educación de nuestros hijos, en esta nueva era digital, es la cultura de ciberseguridad. Enséñales desde pequeños los principios básicos de protección, como no hacer clic en cualquier vínculo que vean, a no responder a anuncios ni abrir mensajes que parecen sospechosos. Es importante también establecer reglas y límites, así como hablar regularmente con sus hijos acerca del modo en que debe usarse la tecnología.

Active controles parentales. Obtén información sobre la configuración de los controles parentales para tus teléfonos, dispositivos de juegos, tabletas y todos los artículos ‘conectados’.