Martes, 30 Julio 2013 22:36

Desafíos de la banca electrónica

En 2015, se espera que una de cada cuatro transacciones electrónicas en México sea un pago móvil, lo que representa un gran desafío para las instituciones encargadas de garantizar el proceso, sobre todo para los bancos, que deben implementar infraestructura y desarrollar aplicaciones sencillas pero, sobre todo, seguras.

De acuerdo a las cifras al cierre de este año, presentadas por la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), actualmente existen 40.6 millones de internautas en nuestro país, de los cuales casi 52 por ciento (21 millones) utiliza algún servicio de banca electrónica. Un dato alentador para las instituciones financieras es que siete de cada 10 usuarios realiza operaciones dentro del también llamado eBanking.

Sin embargo, el Estudio de Banca Electrónica 2012 de la AMIPCI, muestra que uno de los retos más importantes que tiene este sector es que todavía existe un 26 por ciento de internautas que no confía en el sistema o no sabe cómo utilizar un portal bancario.

De esta manera, diferentes analistas pronostican que el próximo año los bancos centrarán sus esfuerzos en implementar sistemas de seguridad más robustos.

Danilo Ochoa, gerente de Ventas de eBanking & eCommerce en la compañía de seguridad digital Gemalto, considera que “la preocupación de forma global es la de proveer un ambiente de confianza y seguridad donde las personas tengan el poder de verificar y autorizar sus operaciones”.

Agrega que cuando se habla de dinero, el tema que más preocupa, tanto a los bancos como a los clientes, es el fraude. “Si en los medios tradicionales, como los cajeros automáticos, sigue presentándose este fenómeno, la desconfianza que hay de realizar operaciones, a través de las plataformas digitales, es mucho mayor”, dice Ochoa.

Con todo, los bancos y otras organizaciones implicadas, tienen claro que la calidad de los servicios es la clave para que sus clientes continúen con ellos. “El 2013 será un año muy fuerte para la adaptación tecnológica en el mercado bancario, porque siguen llegando nuevas y mejores soluciones”, puntualiza el gerente de Ventas de Gemalto.

 

Métodos de autenticación

 

Con todo, la inseguridad sigue estando presente en las personas al momento de utilizar la banca en línea. Para ofrecer una mejor experiencia a los usuarios, las empresas ya ofrecen elementos de autenticación que harán sentir a cada individuo en un ambiente controlado y amigable.

Así, tecnologías como los códigos QR, celulares y dispositivos con conexión USB son elementos que pueden integrarse a lo que actualmente incluyen las plataformas electrónicas bancarias, con el propósito de crear un contexto de “blindaje” para los usuarios.

“Este tipo de soluciones se enfocan en proporcionar a cada persona un contexto completamente resguardado, en el que experimente la mayor confianza, ya que los movimientos no serán vigilados por terceras personas para robar su información”, explica Pedro Lara, ejecutivo de soluciones eBanking & Online Authentication de Gemalto.

“Hoy contamos con aparatos que se pueden conectar a una SmartTV y ofrecer a las personas un lector de tarjetas de chip para que puedan realizar sus pagos y transacciones en un contexto muy parecido a como lo harían de forma presencial, permitiendo el control de validación y aceptación de cada movimiento”, asegura Lara.

Otras soluciones consisten en colocar un dispositivo USB en la computadora que, al identificar la contraseña y al usuarios, automáticamente cambia el ambiente mostrado por uno que de el respaldo necesario para que los clientes realicen de forma fácil y segura cualquier movimiento en sus cuentas.

 

Validaciones biométricas

 

Para resolver los problemas de desconfianza, desde hace varios años se implementaron herramientas y soluciones de banca electrónica. Así, los métodos de autenticación empezaron a desempeñar un papel primordial en la tranquilidad de las personas.

El primer proceso radicaba en que la información era accesible para el cliente, quien accedía con un nombre de usuario y contraseña. Posteriormente, ese mismo método se complementó con unos dispositivos, llamados tokens se seguridad, que únicamente el usuario tenía.

Actualmente, esos dispositivos electrónicos ofrecen a los usuarios bancarizados claves aleatorias que son sincronizadas con las políticas de seguridad de cada banco, asegurando que cualquier movimiento sea realizado por un individuo que sabe las claves de acceso y posee un dispositivo que le permitirá validar la operación.

En algunos países desarrollados y tecnológicamente más avanzados, existe ya un tercer factor de autentificación referente a lo que los clientes son, es decir, se han integrado soluciones de biometría que responden a un patrón de reconocimiento ya sea de voz, huella dactilar o escaneo de iris.

 


FUENTE: El UNIVERSAL
FECHA: 26 de Noviembre del 2012