Martes, 30 Julio 2013 22:15

Saca diez en conducta… online

Conocer las reglas que engloba la ‘eEtiquette’, contribuye a una mejor convivencia en la web; el reto es que el internauta las conozca y ponga en práctica

Que lance la primera piedra (virtual), el que no se haya sentido arrepentido, alguna vez, por haber publicado una foto o comentario en la Red de redes y el que crea que siempre ha tenido un comportamiento digital “impecable”.

Internet es un espacio abierto en el que prácticamente cualquier usuario puede compartir lo que sea, sin embargo, como sucede en la vida real, cualquier acción tiene consecuencias.

Antes de parecer impulsivo, maleducado o agresivo en el ambiente de los ceros y unos, es necesario considerar las reglas para tener un comportamiento adecuado en línea, es decir, la etiqueta digital.

El término empezó a tomar relevancia desde 1995, cuando se publicó el documento Request for Comments 1855 (RFC 1855), el cual marcaba ciertas normas para regular la comunicación que se estaba dando en ese momento en la Red, principalmente en plataformas de discusión y por correo electrónico.

La irrupción de nuevos entornos, como las redes sociales, ha hecho que la también llamada “netiqueta” esté en una evolución constante, sin embargo, siempre se ha mantenido el precepto de que quienes están del otro lado del teclado, por decirlo de algún modo, son seres humanos.

Así, lo que es divertido para algunos, puede resultar ofensivo para otros; y lo que es claro, puede malinterpretarse.

La recomendación de no hacer en lo virtual lo que no se haría en el mundo real, sí, es un buen comienzo para tener un comportamiento conveniente en línea, lo cierto es que se olvida con facilidad.

 

EN APRENDIZAJE

Ana Vásquez Colmenares, especialista en “branding” personal y etiqueta digital, afirma que a veces los usuarios utilizan las redes como un “basurero emocional”.

“Suelta ahí todo su estrés, enojo y frustración, sin ponerse a pesar que puede afectar a otros, pero más aún, pueden dañar su propia imagen”.

Por otro lado, agrega, algunos piensan que lo que hoy es conveniente, adecuado o divertido, lo será siempre cuando no es así.

“La gente tiene poca conciencia de que aquello que sube a las redes sociales puede afectar su futuro”.

Refiere que aun cuando no se conozca la etiqueta digital, por lo menos se debe utilizar el sentido común, así como las reglas de cortesía vigentes en el mundo físico.

Y es que el comportamiento, sea virtual o real, es un reflejo del tipo de persona que se es: “Dice qué tan bien educado está, y qué tanto le importan los demás”, precisa.

Si se usan estratégicamente, manifiesta, las plataformas sociales pueden servir como un factor de diferenciación y posicionamiento, para fortalecer la marca personal, lo cual resulta conveniente, por ejemplo, a la hora de buscar trabajo.

El reto es grande porque en términos generales, de acuerdo con la experta, los usuarios todavía tienen mucho que aprender para saber comportarse en línea.

(Con información de L.M.P.)

  

FUENTE: El UNIVERSAL
FECHA: 26 de Noviembre del 2012