Martes, 06 Marzo 2012 20:20

El amor en tiempos cibernéticos

La tecnología se vuelve cada día más en una aliada de la vida cotidiana, y las relaciones amorosas no podían ser ajenas a esta evolución; diversos desarrollos lograrán acercar más a los enamorados o hasta mantener una 'relación' con los usuarios.

Imagina que llegas a casa luego de una larga jornada de trabajo, con un grado de estrés muy elevado debido a las preocupaciones que surgieron a lo largo del día. Entonces, al cerrar tras de ti la puerta de la entrada, un sistema inteligente te saluda, detecta al instante tu estado de ánimo, controla el clima para que te sientas más cómodo y platica contigo, como si fuera tu mejor amigo (a) o pareja, todo con el propósito de cambiar tus emociones a un estado de confort y
gracias a la ayuda de ciertos algoritmos.

Este tipo de desarrollos, que suenan a la mejor  creación de la ciencia ficción, son denominados cómputo emocional o afectivo, una línea de investigación que ha cobrado mucha relevancia alrededor del mundo y con la cual, sistemas inteligentes lograrían detectar las emociones en los seres humanos.

Dichas tecnologías serán capaces de reconocer la expresiones de una persona y, de esta forma, saber cuándo se sienta sorprendida, alegre, con miedo, cansada e, incluso, si está enamorada, una realidad lejana en estos días, pero que tendrá grandes ventajas en la vida diaria.

CARICIAS A DISTANCIA

En febrero de 2011, estudiantes de la Universidad de Electro- Comunicaciones de Japón, presentaron el Kiss Transmission Device, un dispositivo que permite a las parejas  transmitir la sensación simulada de que se están besando, a pesar de encontrarse a miles de kilómetros de distancia, por medio de una videollamada.

La idea se basa en la situación de dos personas enamoradas que están separadas  geográficamente, así cada uno podrá por cuenta propia "besar" simultáneamente el dispositivo, entonces el movimiento de la lengua que uno haga será reproducido en el equipo del otro.

A partir de una computadora que controla las rotaciones de un motor, en movimiento que se produce envía  información cinética al otro para que replique los efectos.

Otro proyecto que se basa en la tecnología para crear una sensación de presencia es Mutsugoto, presentado por la organización de investigación creativa Distance Lab, de Escocia, hace un par de años.

Se trata de un sistema que, con la ayuda de cámaras y luces artificiales, permite a los amantes que están lejos poder tocarse de manera virtual, como si estuvieran en un mismo lugar, todo esto con ayuda de un anillo que sirve como una extensión para dejar rastro del lugar donde se está tocando sobre la cama.

De esta forma, cada movimiento es transferido y proyectado como un rayo luminoso sobre el cuerpo de la otra persona, ejerciendo así el acto de la caricia.

DESAFÍO SENTIMENTAL

Reconocer el estado emocional o los sentimientos de las personas a través de sistemas de cómputo significa un reto de gran magnitud, ya que incluso las mismas personas no suelen percatarse del estado de ánimo de sus semejantes en muchas ocasiones.

Luis Pineda Cortés, Investigador del Departamento de Ciencias de la Computación, del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas  de la UNAM, explica que las líneas actuales de investigación "no están enfocadas a producir sistemas capaces de sentir emociones o sentimientos, sino a mecanismos  que emulen y provoquen estados de ánimo en las personas, además de lograr una interacción más estrecha entre humanos y máquinas".

La Real Academia Española de la Lengua (RAE), define sentimiento como el estado afectivo del ánimo producido por causas que lo impresionan vivamente; en cuanto a amor, dice que se trata  de un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

Tanto sentimientos como emociones, son los que impulsan y provocan a las personas a reaccionar de forma diferente ante cualquier situación en el día a día.

"Es un hecho que, aun con los avances tecnológicos, los sistemas computacionales  no pueden generar una máquina que tenga la facultad de sentir emociones, ya que se trata de respuestas  fisiológicas de pensamientos que están muy relacionadas  con la percepción que posee cada individuo", aseveró el académico del IIMAS.

LABOR ARDUA

La ciencia ficción ha mostrado, películas donde los seres humanos interactúan como las máquinas, como si fuesen personas de carne y hueso, capaces de percibir amor, alegría, tristeza o terror. Se trata de una temática que impacta fuertemente en la mente de los espectadores, a tal grado que dan por hecho que este tipo de sistemas computacionales existen en la vida real.

Pero estas computadoras están muy lejos de relacionarse con las personas como sucede en la zaga de Terminator, o la cinta Inteligencia Artificial, películas que han marcado generaciones.

"La gente se desilusiona bastante al momento de observar un robot, porque nada tiene que ver con el estereotipo holliwoodense, en el que cyborgs llegan hasta defender a la humanidad. La realidad es que una simple tarea como doblar una toalla, donde a las personas les toma 4 segundos, un robot le puede realizar hasta en 30 minutos", explica Jesús Savage Carmona, presidente de la Federación Mexicana de Robótica.

Sin embargo, en diferentes centros de investigación ya se han presentado novedosos desarrollos en la parte motora, como son gestos faciales, usos de las manos o movimiento corporal, pero los avances en inteligencia artificial sólo han logrado que las computadoras emulen actitudes ante los ojos de los seres humanos y reflejan una emoción.

"Hay experimentos en los cuales se llega a vestir a las máquinas y lo importante es observar si el ser humano se puede embarcar en esos sentimientos, porque lo que a pasado es que si esta simulación no concuerda con las expectativas, la gente rechaza esos sistemas", finalizó Luis Pineda Cortés.

Ficción cada vez más real

En México se está trabajando en diversos desarrollos que se acercan mucho a una tecnología emocional

En la Universidad de Cambridge, Inglaterra, se trabaja en un sistema capaz de interactuar con el conductor de un automóvil mediante una interface virtual que sirva como copiloto, con el fin de monitorear si el primero se muestra cansado, para luego tomar las acciones necesarias y con ello evitar accidentes.

Por otro lado, en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la doctora Ana Lilia Laureano-Cruces ha estado trabajando en agentes emocionales que permitan obtener soluciones óptimas en los procesos de enseñanza y lograr un confort en los estudiantes al momento de tomar una clase.

Uno de estos proyectos se trata de un tutor virtual que, de acuerdo a lo que percibe de la persona, tratará de evitar que llegue a un estado de frustración logre centrar su atención, para que el conocimiento sea adquirido por el estudiante.

Actualmente, está interacción es con respuestas generadas por un teclado, detectando qué tan rápido o fuerte se presiona, explicó Jesús Savage Carmona, presidente de la Federación Mexicana de Robótica, pero para detectar el estado de ánimo de las personas "se necesita un sitema más complejo que analice más características como gestos faciales, tono de voz, la temperatura o los ademanes".

En este rubro, Luis Pineda Cortés encabeza el equipo del IIMAS que trabaja con el robot Golem2 cuenta con dos cámaras con las que puede reconocer los patrones visuales, un brazo mecánico, sonares para descubrir obstáculos y sensores infrarrojos que le permiten obtener información de la habitación en la que se desplazará.

Su cerebro está compuesto por modelos de diálogo, que son máquinas de estados finitos capaces de interpretar las acciones que se deben tomar. Por medio de micrófonos, el módulo de reconocimiento de voz traduce señales auditivas en texto, una vez realizado este proceso los modelos de diálogo entran en acción para que se determine una acción.

En cuanto a los reconocimientos emociones por medio de la voz, la empresa aeronáutica Boeing hizo una investigación para determinar el estado de ánimo de los pilotos cuando se presentaba un problema al momento de volar un avión.

"Es un proyecto donde querían detectar si los pilotos tenían miedo y para ello contrataron a artistas para que hablaran como si tuvieran miedo, además de las grabaciones de las famosas cajas negras  y una vez detectado, los sistemas automáticos del avión deberían tomar previsiones ante las reacciones de los pilotos", recordó Jesús Savage.

Para lograr una buena detección de las emociones, las computadoras deben obtener la mayor información posible de su entorno con sistemas de reconocimiento de voz, visión, temperatura, pero todavía está muy limitado llegar a ese tipo de soluciones, pero se está trabajando en ello y a medida que esto avance las computadoras actuarán de acuerdo a las emociones que presenten las personas.

|| "Puedo generar un algoritmo que tenga registrado caras de persona que expresan miedo, sorpresa, alegría o tranquilidad y, al mostrarle este rostro, el sistema calculará se representa 70% de miedo, 20% alegría o 40% de sorpresa, para luego discernir entre esas ponderaciones de acuerdo a sus registros".

Luis Pineda Cortés
Investigador del Departamento de Ciencias de la Computación, del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS), de la UNAM.

 


Fuente: El Universal
Fecha: Lunes 13 de febrero de 2012


http://www.periodicoabc.mx/carrusel/tech_elamor_en_tiempos.jpg

Last modified on Jueves, 08 Marzo 2012 19:38

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